La Plaça de Lisboa se consolida como un nuevo espacio verde y de convivencia que refuerza la cohesión urbana y social de la ciudad. La intervención ha permitido transformar un ámbito estratégico, situado sobre la losa ferroviaria, en una plaza contemporánea que conecta de forma directa los barrios de Can Llong y Castellarnau, mejorando la movilidad peatonal y la calidad del espacio público.
El proyecto sitúa el verde y el agua como elementos protagonistas. Dunas ajardinadas, parterres y un pequeño bosque urbano configuran un paisaje amable y natural, mientras que los sistemas de recogida e infiltración del agua de lluvia contribuyen a una gestión más sostenible del ciclo hídrico. Los recorridos se han diseñado siguiendo las líneas de paso habituales de los peatones, reforzando el carácter funcional y cotidiano de la plaza, y se ha creado un espacio central preparado para acoger actividades vecinales y usos comunitarios.
En este contexto, se ha incorporado Acqua pave como solución de pavimentación permeable en los caminos y zonas peatonales. Este adoquín poroso permite pavimentar sin sellar el terreno, facilitando que el agua de lluvia se filtre directamente hacia las capas inferiores y reduciendo la escorrentía superficial. Su elevada capacidad drenante, tanto en versión monocapa como bicapa, refuerza el comportamiento sostenible del conjunto y se alinea con el protagonismo del agua en el diseño de la plaza.
Acqua pave ofrece una superficie continua, confortable y segura para el tránsito peatonal. Su acabado se integra de manera natural con el paisaje ajardinado y con la vocación cívica del espacio.
El resultado es una plaza pensada para el uso diario, el encuentro y la vida de barrio, donde urbanismo, sostenibilidad y diseño se combinan para crear un nuevo referente de espacio público de calidad en Sabadell.


