El complejo deportivo en L’Ametlla de Mar se plantea como un espacio moderno y versátil, diseñado para albergar diversas actividades deportivas y recreativas, con zonas de acceso, vestuarios, áreas de circulación y espacios exteriores que fomentan la movilidad y la comodidad de los usuarios.
Para las fachadas y acabados del conjunto, se ha incorporado Landbrick, un ladrillo de hormigón hidrofugado que combina precisión, resistencia y estética. Su planeidad y ortogonalidad permiten acabados uniformes de gran calidad, mientras que sus perforaciones reducen el peso y facilitan la colocación. Además, este material ofrece durabilidad, propiedades antibacterianas, aislamiento acústico, resistencia al fuego y un mantenimiento mínimo, garantizando un entorno seguro y atractivo para toda la comunidad deportiva.
La elección de Landbrick aporta un alto valor estético, integrando modernidad y armonía con el entorno, al tiempo que refuerza la identidad arquitectónica del complejo.
El resultado es un espacio deportivo funcional, seguro y visualmente cuidado, donde los materiales seleccionados contribuyen tanto a la durabilidad como a la experiencia de los usuarios.


