En Sant Cugat del Vallès se ha ejecutado un proyecto que resuelve un desnivel pronunciado y ordena el recorrido peatonal mediante una solución que combina función estructural, accesibilidad y una integración limpia en el entorno.
Gracias a su formato y modulación, el muro se adapta con precisión a los cambios de cota y permite definir tramos escalonados con una geometría muy controlada.


