El Castillo de Sant Jordi, situado sobre una estratégica lengua de roca en L’Ametlla de Mar, es un testigo vivo de la historia de la comarca y de las distintas etapas que han marcado su territorio, desde la ocupación ibérica y romana hasta la Edad Media y la consolidación de la fortaleza en el siglo XVIII. Tras años de abandono y deterioro, la fortaleza ha sido recuperada por el municipio, integrándose en la vida urbana y patrimonial de la ciudad, y consolidándose como un espacio de interés cultural y turístico.
El proyecto de intervención se centra en los espacios exteriores que rodean el castillo, incluyendo la entrada principal, el aparcamiento y los recorridos peatonales. El objetivo era ofrecer un pavimento homogéneo, funcional y visualmente atractivo que acompañara la arquitectura histórica y facilitara el tránsito de visitantes y vehículos ligeros.
Para ello, se ha incorporado Tegula® Six, un adoquín rectangular con acabado rústico de alta calidad decorativa. Su colocación a 90º y la combinación de colores suaves, en Marfil y Mediterráneo, permiten crear superficies armónicas y continuas que resaltan la nobleza de la piedra y la historia del entorno, manteniendo un aire tradicional pero reinterpretado con criterios contemporáneos.
Tegula® Six se ha utilizado en la entrada del castillo, el aparcamiento y los caminos que rodean la fortaleza, garantizando una superficie resistente y duradera, ideal para zonas de tránsito peatonal y vehículos ligeros. Su textura y tonalidad aportan calidez, continuidad visual y un acabado elegante, reforzando la identidad del castillo y su integración con el paisaje urbano y natural que lo rodea.
El resultado es un entorno exterior restaurado y cuidado, donde la historia, la arquitectura y los materiales de alta calidad se combinan para ofrecer un espacio funcional, accesible y estéticamente coherente, que realza la presencia del Castillo de Sant Jordi como patrimonio y punto de encuentro en L’Ametlla de



