La intervención se centra en la zona de aparcamiento del Cementerio de Polinyà, un espacio exterior que combina funcionalidad y respeto por el entorno. El proyecto buscaba un pavimento que permitiera el tránsito de vehículos y peatones de manera segura, confortable y visualmente armónica con el contexto.
Para ello, se ha incorporado Llosa Trama® con gravilla, una solución híbrida que combina la resistencia estructural del hormigón con la permeabilidad y frescura de las islas de gravilla. Las piezas de 12 cm de espesor crean una superficie estable capaz de soportar cargas de vehículos, mientras que las cavidades permiten la incorporación de gravilla o césped según el diseño del proyecto, favoreciendo el drenaje natural y un impacto visual más suave y agradable.
El resultado es una zona de aparcamiento funcional, duradera y estéticamente integrada, donde la pavimentación contribuye a la armonía global del espacio y a la experiencia de los visitantes.




