El nuevo Centro de Educación Infantil en Altafulla combina diseño contemporáneo, funcionalidad y seguridad, creando un entorno estimulante para los más pequeños. El proyecto se ha concebido para favorecer la circulación fluida entre aulas, patios y zonas comunes, integrando luz natural, ventilación y espacios exteriores de juego seguros y accesibles.
Para la fachada y acabados exteriores, se ha incorporado Landbrick en color White Marble, un ladrillo de hormigón hidrofugado que aporta precisión, resistencia y elegancia. Gracias a su planeidad y ortogonalidad, permite un acabado de gran perfección, mientras que sus perforaciones reducen el peso y mejoran la adherencia del mortero. Además, Landbrick ofrece durabilidad, aislamiento acústico, resistencia al fuego y propiedades antibacterianas, garantizando un material seguro y de bajo mantenimiento para un centro educativo.
La incorporación de Landbrick no solo refuerza la identidad arquitectónica del edificio, sino que también asegura que el entorno sea resistente, estético y acorde con los estándares de calidad y sostenibilidad necesarios en espacios educativos.
El resultado es un centro educativo moderno, seguro y atractivo, donde los materiales y el diseño trabajan conjuntamente para crear un ambiente estimulante y acogedor para niños, familias y personal docente.


