Este proyecto aprovecha la topografía para crear una gran plataforma pública escalonada, donde el desnivel se traduce en gradas, paseos y zonas de estancia. Los muros de contención actúan aquí como un elemento clave: ordenan el terreno y, al mismo tiempo, dibujan una geometría amable que acompaña el recorrido.
La solución se ejecutó con el sistema AB Lite Stones, un bloque modular de hormigón especialmente adecuado para espacios públicos por su rapidez de instalación, durabilidad y bajo mantenimiento. Su acabado texturizado y su tonalidad clara se integran con el pavimento, aportando una imagen luminosa y coherente con el carácter mediterráneo del entorno.
Gracias a la versatilidad del sistema, los muros se adaptan con precisión a los cambios de dirección y a las curvas del trazado, permitiendo resolver tramos rectos y encuentros con continuidad visual. Además de su función técnica, el muro se convierte en un recurso de diseño urbano: estructura el espacio, delimita áreas y refuerza la sensación de orden del conjunto.




