La Avenida del Mediterráneo de Benidorm se ha transformado en un gran salón urbano, concebido como un espacio continuo y multifuncional pensado para las personas. Un proyecto que reinterpreta el eje principal de la ciudad para convertirlo en un modelo de urbanismo sostenible, amable y conectado con el entorno.
La actuación, que abarca más de 26.000 m², ha recuperado el protagonismo del peatón, reorganizando la movilidad y redefiniendo el espacio público como lugar de encuentro y convivencia. La nueva pavimentación, el arbolado y los elementos urbanos generan una escena más abierta, accesible y dinámica.
Un pavimento inspirado en el Mediterráneo
El pavimento de la avenida se ha diseñado con el Adoquín Benidorm de Breinco, una pieza creada especialmente para el proyecto con tecnología FluxCast®. Su diseño y textura buscan reproducir los reflejos, brillos y movimientos del mar Mediterráneo, convirtiendo el suelo urbano en una superficie viva que cambia con la luz del día.
El conjunto combina tres tonos —blanco, negro y azul eléctrico— que evocan el paisaje costero y crean una transición cromática desde los bordes de la calzada hasta las fachadas laterales. Este juego de color y relieve aporta profundidad visual y refuerza la identidad mediterránea del proyecto.
Innovación y sostenibilidad
Fabricado con áridos graníticos y pigmentos minerales naturales, el adoquín ofrece una gran resistencia y estabilidad cromática frente al paso del tiempo y las condiciones climáticas. Además, su composición es totalmente inocua para el medio ambiente, contribuyendo a un modelo urbano más sostenible.
La textura ondulada del pavimento favorece la reflexión de la luz y el agua, generando un efecto visual cambiante que integra el entorno natural y urbano. El resultado es un espacio dinámico, confortable y coherente con la vocación innovadora de Benidorm como ciudad inteligente.




