La intervención en el entorno de la Basílica de Sant Feliu de Girona propone una integración armoniosa de elementos contemporáneos en un espacio histórico, aportando funcionalidad, identidad y dinamismo al espacio público.
El proyecto incorpora Temple, un conjunto de tres taburetes de diferentes dimensiones con una geometría reconocible, inspirada en hallazgos arqueológicos y fragmentos de columnas dóricas. Sus fustes de curvas cóncavas evocan la memoria constructiva del lugar, generando una conexión sutil entre patrimonio y diseño contemporáneo.
Los elementos Temple ofrecen una gran versatilidad de uso, adaptándose a las necesidades urbanas actuales: pueden actuar como delimitadores de espacios, elementos de juego o zonas de estancia y ocio. La disposición y agrupación de los taburetes permite crear situaciones sociales y lúdicas, promoviendo la interacción y ofreciendo nuevos modos de habitar el espacio público sin alterar su carácter histórico.
Gracias a su diseño cuidado, Temple aporta valor al entorno, generando espacios con identidad propia que combinan funcionalidad, estética y respeto por el patrimonio, invitando a que el espacio público se convierta en un lugar de encuentro, disfrute y contemplación.
