En Llinars del Vallès se ha desarrollado este proyecto para resolver un desnivel importante junto a un recorrido peatonal, aportando estabilidad del terreno, seguridad y una mejora clara del conjunto urbano.
La solución adoptada se basa en un sistema de bloques modulares con un acabado texturizado en tonos terrosos que reproduce la apariencia de la piedra natural. Este formato permite una puesta en obra eficiente y precisa, garantizando una alineación regular y una lectura continua del muro a lo largo de todo el trazado.
Más allá de su función técnica —contener el empuje del terreno y controlar el desnivel—, el muro se integra con el entorno gracias a su ritmo horizontal y a la combinación con el cerramiento superior metálico, que mantiene la transparencia visual hacia la zona arbolada. El resultado es una infraestructura sólida pero equilibrada, que reduce el impacto visual y acompaña el paisaje mediterráneo de pinos y vegetación existente.
La utilización de este sistema constructivo ha permitido optimizar los tiempos de ejecución, con una solución de alta durabilidad y bajo mantenimiento, adecuada para espacios públicos expuestos al uso diario.

