La propuesta para el Port Vell de Barcelona plantea la incorporación de Temple, un conjunto de tres piezas de mobiliario urbano de diferentes dimensiones, que reinterpretan el lenguaje de la arquitectura clásica desde una perspectiva contemporánea. Inspiradas en los tambores de columnas dóricas, sus fustes con curvas cóncavas aportan una geometría atemporal y distinguible, capaz de integrarse en un entorno histórico y marítimo con identidad propia.
Temple está concebido como un mobiliario versátil y modular, que trasciende la función de banco para generar espacios y escenarios multifuncionales: zonas de descanso, puntos de encuentro, áreas lúdicas o delimitadores de recorridos. La agrupación de las piezas favorece la creación de situaciones sociales dinámicas, promoviendo la interacción y la apropiación del espacio público por parte de los ciudadanos y visitantes.
Con esta intervención, Temple conecta memoria y presente, incorporando referencias a la arquitectura clásica en un mobiliario urbano que potencia la flexibilidad y vitalidad del espacio público, adaptándose a distintos usos y necesidades. Su diseño combina funcionalidad, estética y adaptabilidad, ofreciendo nuevas formas de disfrutar y habitar el entorno del Port Vell, sin comprometer su valor histórico y paisajístico.
