El ladrillo de hormigón es la evolución tecnológica del ladrillo tradicional. Presenta una excepcional planeidad y ortogonalidad de sus caras que unido a su uniformidad de calibre permite realizar parámetros con acabados de gran perfección.
Una pieza de obra vista hidrofugada con tres perforaciones para reducir el peso y aumentar la adherencia del mortero, con un tamaño y formato igual al de un ladrillo tradicional que permite asirlo y colocarlo con una sola mano.
Gracias a su alta calidad, resistencia y mejores prestaciones, con el ladrillo de hormigón se realizan todo tipo de obras de fábrica resistente o de cerramiento, aumentando día a día su utilización.
Con una gran variedad de pigmentos y acabados arquitectónicos resulta un producto único y atractivo para construir.
Fabricado con árido de mármol de las canteras de Gualba en la falda del Montseny.
Cumple con la normativa: UNE EN 771-3 : 2003